Imaginate levantarte por la mañana, ir al baño para lavarte la cara y toparte con que el agua que sale de la llave es de color rosa. Eso ocurrió en un pequeño pueblo de Canadá, donde sus habitantes quedaron totalmente desconcertados. Ocurrió en el municipio de Onoway, en la provincia de Alberta. Los más de 1.000 habitantes de esta localidad no salían de su asombro al ver la tonalidad del agua. Todo se debió a la fuga de una sustancia química en la planta de tratamiento local. Básicamente todo se originó por una reacción no deseada del permanganato de potasio, un compuesto que se emplea para retirar el hierro y el sulfuro de hidrógeno del agua. Así lo explicó el alcalde de la localidad Dale Krasnow, quien además precisó que este incidente no implicó un riesgo para los pobladores. El alcalde se disculpó además por no haber comunicado del incidente en su debido momento, y evitar así la alarma provocada entre las personas, quienes compartieron imágenes del inusual color del agua en YouTube y otras redes sociales. Según explica el portal CBC, el permanganato de potasio no es un compuesto tóxico, pero en soluciones concentradas puede ser perjudicial para la piel. Puede causar irritación o quemaduras cuando la sal sin diluir hace contacto directo con la piel.


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